El Aneto es el epicentro de los llamados
Montes Malditos, un corazón deslumbrante de hielo y granito. La guía Aneto. Guía
montañera pretende
juntar datos y sencillas reseñas para los visitantes del reino del
Aneto y su fascinante entorno.
No desmerecen sus valles que rinden
pleitesía al Aneto y las vastas montañas periféricas con un centenar de lagos
que le ha merecido el título de la Suiza de los Pirineos. Desde el
1725 se conoce un refugio en la Pleta de la Renclusa, hoy en día capilla de
Ntra. Sra. De las Nieves. El xalet de la Renclusa fue inaugurado en 1916 por el
Centre Exc.de Catalunya. En el lado oriental tenemos el
Hospital de Vielha y en la parte francesa Maupas, Benasque, Espingo y
Portillón.
Nadie se imagina que esta montaña con
multitud de excursionistas en verano durante siglos no tuvo nombre. A finales
del siglo XVIII los viajeros lo llamaban “Aguja de hielo”, solo la gente del
lugar lo llamaba Malahitta. Un error en un mapa francés que marcaba el
pueblo de Aneto en la ladera de esta montaña pudo originar su nombre.
Sin llegar a los 3000 m. podemos disfrutar
grandes vistas de los picos satélites en muchas excursiones sin gran
complejidad. Teniendo precaución de ir bien equipados según la época del año,
como por ejemplo piolet y crampones en verano. La mejor época es a finales de
junio o principios de julio. Algunos ejemplos: Tuca de Aiguallut (2.710
m) o la Tuca de Castanesa (2.863 m), Tuca de Salenques (2.986 m).
Rutas a los tres miles más
sencillas: Aunque alguno de estas rutas se estimarían fáciles hay que tener en
cuenta que no existe ningún tres mil carente de alguna dificultad como escalada
fácil o de IIº y requiere un equipamiento adecuado y experiencia. Aconsejamos
hacer excursiones graduales y acompañados de montañeros con experiencia.
El Aneto (3.404 m), Maladeta (3.308), Picos de Coronas (3.293 m) y del
Medio (3.346 m).o el Tempestades (3.290 m).
Travesías senderistas:
Permiten abarcar grandes extensiones del
macizo en pocos días pero a veces requiere combinaciones de coches o taxis. El
GR-11, La Alta Ruta Pirenaica por ejemplo.
Travesías circulares: La mayoría de estas
rutas requiere llevar material de vivac por la escasez de refugios como la
Vuelta de los Montes Malditos y La Gran Vuelta al Aneto.
Escaladas, crestas y aristas: En estas montañas encontraremos algunas de las mejores crestas del Pirineo, algunas largas que requiere vivac. Se requiere material de escalada y sobre todo casco. Tener muy presente que a estas altitudes el tiempo es muy variable.
Entre ellas destacaremos la mítica cresta
Salenques - Tempestades - Aneto, la Cresta Tuqueta Blanca de Paderna-Tuca
Blanca de Paderna, cresta Alba-Maladeta, cresta Maladeta-Aneto.
Escalada en roca:
El gigante del Aneto ofrece menos
escaladas interesantes al contrario de la Maladeta o el Tempestades, sobre todo
la cara sudeste del pico Abadías (3.279 m). Suelen ser escaladas con buena
calidad de la roca, variedad de recorrido y largas aproximaciones pero compensa
la soledad del entorno.
Destacar el Pico Abadías (3.279 m) o el
Margalida (3.241 m) con bastantes vías muy interesantes, Pico de Alba, cara sur
(3.118 m), Tuqueta Blanca de Paderna (2.723 m), la Maladeta (3.308 m.)
Escalada en hielo y nieve:
En el Macizo de las Maladetas nos
vamos a encontrar recorridos glaciares de variada dificultad, tanto para
expertos como para iniciarse. Una buena época es al final de la primavera
debido a la gran altitud y la acumulación de nieve. Tener en cuenta las largas
aproximaciones, sobre todo en invierno que requieren raquetas o esquís y
muy presente el riesgo de aludes. En algunas de ellas se asciende por una cara
y se desciende por la otra con lo que hay que contar con la larga distancia
hasta el coche.
Sin duda el más concurrido es el corredor
Estasen al Aneto pero sin olvidarnos de los corredores del Pico Mir (3.183 m),
Pico Estatáts (2.951 m) Pico Maldito (3.350 m), Punta Astorg (3.355m), Aneto
(3.404 m), Tempestades (3.290).
También podemos hacer otras actividades
haciendo recorridos en coche donde se puede contemplar el Rey del
Pirineo. El puerto de Sahún, las estaciones de esquí de Cerler o de
Superbagnères de Luchón.
Los senderos de interpretación de pequeño
recorrido y bajo desnivel para niños y adultos acompañados de una guía de
naturaleza es una buena opción.
El Sendero Botánico y Geomorfológico del
Parque, bien señalizados donde encontraremos carteles explicativos sobre flora
y apreciarse glaciares, morrenas, zonas kársticas, canales de aludes,
etc.
La flora de esta zona despertó gran
interés desde el siglo XVIII a los botánicos y la regresión de los
glaciares estaba beneficiando la colonización vegetal de algunas zonas. Entre
esas riquezas se puede destacar una cincuentena de plantas endémicas del Parque
Natural Posets-Maladeta.
Algunos animales como el bucardo ya apenas
tiene presencia, al igual que el oso, el urogallo, el escasísimo
quebrantahuesos, las perdices nivales o la lechuza de Tengmalm. Aun podemos
encontrar rastros de algunos de estos animales.
El oso, hoy en día reintroducido mediante
algunos ejemplares traídos de Eslovenia, como Pyros, que suele rondar Benasque.
El rebeco, cada día más abundante, vaga por las zonas altas receloso de
los humanos. Las marmotas, que llegaron desde Francia procedentes de los Alpes.
Se las puede ver con facilidad y escuchar sus silbidos de aviso, especialmente
durante las primeras y últimas horas de luz. El desmán ibérico, un topillo
acuático de 10 cm, endémico de la Península y que cuesta mucho de ver. Vive en
las partes altas de los torrentes, sobre los 2.500 m. de altitud. El huidizo
urogallo, una especie de pavo enorme de casi 80 cm de alto. Vive en bosques de
pino negro, una reliquia de la taiga. Quedan apenas 25 machos y se le puede
encontrar en el Parque Posets-Maladeta. La escasa perdiz nival, que cambia su
plumaje de marrón al blanco en invierno y vive entre los 2.500 y los 3.000 m.
El carroñero quebrantahuesos de hasta 3 m de envergadura está en peligro
de extinción. Ronda por el valle de Benasque y Barrabés y vienen de lejos
naturalistas a observarlo. Quedan unos trescientos en los Pirineos y son los
únicos de toda Europa.
Es, sin duda, un bello rincón del Pirineo
Central de imprescindible visita para los aficionados a la montaña y a la
naturaleza.
